Los ministros de Economía de España, Alemania, Italia, Austria y Portugal han solicitado a la Comisión Europea un nuevo tributo coordinado sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas. La propuesta busca mitigar el impacto económico del encarecimiento del petróleo tras la escalada bélica en Oriente Próximo y el conflicto con Irán.

La carta a Bruselas

La misiva, fechada el 3 de abril, insta al Comisario de Clima, Cero Neto y Crecimiento Limpio, Wopke Hoekstra, a desarrollar un marco legal sólido para gravar las rentas inesperadas del sector. El objetivo es evitar que el coste de la crisis energética recaiga exclusivamente sobre los consumidores y el erario público.

La iniciativa cuenta con la firma del ministro español de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, junto a sus homólogos Giancarlo Giorgetti (Italia), Joaquim Miranda Sarmento (Portugal), Lars Klingbeil (Alemania) y Markus Marterbauer (Austria). Los firmantes sostienen que la volatilidad actual del mercado requiere una intervención comunitaria inmediata.

El precedente de 2022

El documento fundamenta la propuesta en el precedente de 2022, cuando la Unión Europea introdujo una contribución temporal de solidaridad para afrontar la crisis de precios tras la invasión de Ucrania por Rusia. Los ministros argumentan que la situación actual presenta paralelismos técnicos y fiscales que justifican una herramienta similar.