La carretera C-55, que une Manresa y Abrera, está siendo objeto de una serie de ampliaciones por capítulos. El departamento de Territori ha reiniciado las obras para construir un tercer carril entre Sant Vicenç de Castellet y Castellgalí. Este proyecto, que quedó paralizado hace dos años, forma parte de un plan para expandir el modelo 2+1 en centenares de kilómetros de la red viaria catalana.
Ampliaciones en marcha
La C-55 suma este 2026 dos nuevas ampliaciones de tramos, un procedimiento que en los últimos cinco años se ha ido haciendo por capítulos. La Generalitat ha ido ejecutando distintos proyectos para habilitar en ella sucesivos carriles de adelantamiento alternados. El objetivo es mejorar la fluidez del tráfico en esta carretera, que registra una alta densidad de tráfico durante gran parte del día.







