La escalada del precio del gasóleo marítimo ha desatado una ola de descontento en la pesca internacional. La flota francesa se ha paralizado, mientras que en Irlanda se advierte de un posible 'colapso' y en Argentina los pescadores se movilizan por la inviabilidad de la actividad.
La presión del precio del petróleo
El conflicto de Oriente Medio ha disparado el precio del petróleo Brent hasta rozar los 110 dólares, mientras que el West Texas supera esa barrera. Pese a las predicciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de una pronta bajada de precios, nada parece indicar que los barriles vayan a abaratarse rápidamente.
La flota pesquera española ha alertado que los costes operativos obligarán a muchos barcos a parar. La movilización del sector se extiende también al caladero vecino de Francia y a las aguas de Irlanda y Argentina, donde decenas de barcos de capital gallego operan desde hace décadas.
La respuesta de los pescadores
Las principales empresas pesqueras del noroeste galo han decidido conjuntamente cesar su actividad durante 24 horas, una 'primera advertencia' ante el descalabre que supone para los arrastreros tener que repostar. El Gobierno francés activó una ayuda temporal de 20 céntimos por litro, similar a la aprobada por el Ejecutivo español, pero los pescadores consideran que es insuficiente.





