En un contexto de posibles escaseces de combustible y turbulencias económicas, las aerolíneas como United Airlines están redoblando su apuesta por los servicios premium. La compañía ha presentado recientemente sus nuevos servicios de lujo, que incluyen asientos de alta gama que se extienden hasta la parte trasera del ala. Esta tendencia de 'premiumización' pospandémica ha sido una bendición para United, Delta Air Lines o IAG.

La resiliencia de la clase premium en tiempos difíciles

La historia reciente sugiere que apostar por el segmento de lujo en tiempos difíciles tiene sentido. A pesar de las advertencias sobre posibles escaseces de combustible, las aerolíneas que se centran en servicios premium están obteniendo buenos resultados. Los viajes de negocios se vieron afectados por la Covid, pero los turistas adinerados que desean viajar con estilo han compensado con creces el déficit.

En el tercer trimestre de 2022, en plena invasión de Ucrania, Delta informó de unos ingresos en la cabina principal un 2% inferiores a los del mismo periodo de 2019. Sin embargo, las ventas en clase premium fueron un 8% superiores. IAG también informó de un verano decepcionante para los viajes transatlánticos en clase económica, pero los asientos de mayor categoría se mantuvieron bien.

Riesgos y oportunidades en el mercado

Aún hay riesgos en el mercado. La persistencia de unos precios del petróleo altos podría afectar duramente a los mercados, lo que provocaría un efecto riqueza negativo que mermaría el optimismo y, por tanto, los viajes entre los pasajeros más ricos. Sin embargo, los mercados aún no han llegado a ese punto. El aumento de los costes del combustible exige necesariamente tarifas más altas, lo que hace que recurrir a aquellos que pueden permitírselo sea una estrategia financiera sensata.