La campaña electoral en Hungría ha puesto en evidencia la estrecha relación entre el primer ministro ultraconservador Viktor Orbán y el presidente ruso Vladímir Putin. La injerencia rusa en los comicios ha generado sospechas sobre la vulnerabilidad de la Unión Europea frente a operaciones de influencia externas.

La relación entre Orbán y Putin

El vínculo entre Orbán y Putin es ampliamente conocido, y la campaña electoral ha demostrado hasta dónde llega esa colaboración. Las conversaciones filtradas entre los titulares de Exteriores de ambos países han acreditado las sospechas de que Budapest actúa en Bruselas en interés de Moscú.

La influencia rusa en la política húngara

El ministro de Exteriores húngaro, Péter Szijjártó, ha admitido contactos con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, y ha informado al Gobierno ruso de sus gestiones para excluir a oligarcas, empresas y bancos de las sanciones de la UE. La postura de Szijjártó está más alineada con los intereses rusos que con los de sus socios comunitarios.

La oposición a las sanciones

Hungría ha obstaculizado de forma sistemática el apoyo a Kiev y las sanciones a Moscú desde el inicio de la guerra en Ucrania en febrero de 2022. El veto a la ayuda de 90.000 millones de euros que la UE había aprobado para evitar el colapso económico de Ucrania ha sido el último ejemplo.

La campaña electoral