En un mundo donde las potencias globales se están reconfigurando, Europa se enfrenta a una disyuntiva crucial. La Unión Europea, que durante décadas ha sido un referente en la promoción de la libertad, la democracia y los derechos individuales, ve ahora cómo su modelo es cuestionado incluso por aquellos que lo adoptaron. Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, se está alejando de los valores europeos que una vez compartió.

La encrucijada europea

El mundo está siendo redistribuido por cuatro hombres: Trump, Putin, Netanyahu y Xi Jinping. Todos comparten la convicción de que el poder no se negocia, sino que se toma. Mientras tanto, Europa se mantiene expectante. El precio del gas en Europa ha aumentado más de un 70%, y el Banco de España ha revisado sus previsiones de inflación al 3%, con un posible aumento al 6% si la guerra se prolonga.

El diagnóstico de la crisis

La OCDE ha recortado sus previsiones de crecimiento para España y la eurozona. En este contexto, Stefan Zweig, en su obra 'El mundo de ayer', reflexionó sobre la pérdida de la civilización europea. Aunque Europa resucitó después de la Segunda Guerra Mundial, ahora enfrenta una nueva paradoja: el modelo que exportó a América está siendo desmontado por Estados Unidos.

La búsqueda de una nueva identidad