La pornografía se ha convertido en una fuente de educación sexual para muchos adolescentes españoles. Según recientes estudios, más de la mitad de los jóvenes de entre 14 y 17 años ha visto contenido sexual en el último año. El problema no solo radica en la frecuencia, sino en el tipo de contenido que se consume.
El impacto de la pornografía en la juventud
La mayor parte del contenido pornográfico disponible en línea presenta una sexualidad marcada por la violencia, la humillación y la desigualdad entre hombres y mujeres. Esto puede tener un impacto significativo en la forma en que los adolescentes perciben las relaciones sexuales y el consentimiento. Menos empatía, más conductas de riesgo y una idea deformada de las relaciones son algunos de los resultados.
La pornografía puede ser adictiva y los algoritmos utilizados por las plataformas en línea están diseñados para captar la atención y retener a los usuarios. Esto puede llevar a los adolescentes a consumir contenido cada vez más extremo. La falta de educación sexual adecuada en las escuelas y en el hogar puede dejar un vacío que la pornografía llena de inmediato.
La responsabilidad de las redes sociales
Las redes sociales deben asumir su responsabilidad en la difusión de contenido nocivo. No es admisible que sigan funcionando como un territorio sin ley, amplificando contenidos nocivos a través de algoritmos diseñados para captar la atención y retener a los menores. La reciente condena en Estados Unidos contra Meta y Google por el carácter adictivo de sus servicios marca un camino para Europa.





