El exdirigente de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, ha generado polémica con un vídeo en redes sociales donde afirma que la izquierda no debería tener hijos. Según él, esto ayudaría a crear un mundo con 'menos gente de izquierdas y más gente sensata'. Pero, ¿qué hay detrás de este discurso?

La familia como transmisora de valores

La familia es la piedra angular de la sociedad y juega un papel crucial en la transmisión de valores, ideas y derechos. Sin embargo, Espinosa de los Monteros parece olvidar que las familias de izquierdas están trabajando para construir un modelo de convivencia más igualitario. En este sentido, la familia no solo se limita a la estructura heteropatriarcal tradicional.

Un modelo de convivencia igualitario

En las familias españolas actuales, ya no hay diferencias de calidad entre aquellas con muchos hijos y aquellas con menos o ninguno. Además, las familias pueden ser elegidas y no consanguíneas, y pueden formarse con la red de cuidados que provea de bienestar y afecto a cada cual. Por otro lado, el discurso de Espinosa de los Monteros se basa en la defensa del vínculo sanguíneo como construcción de la comunidad política.

Valores excluyentes

Pero, ¿cuáles son los valores que se pretenden transmitir en este modelo de familia? La respuesta es clara: la defensa del vínculo sanguíneo y la tribu. Por eso, no todos los hijos valen lo mismo para quienes así piensan. Esto se traduce en un discurso que se convierte en una tamborrada de desprecio hacia aquellos que no encajan en su visión.