La exdiputada socialista y expresidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, reflexiona sobre su experiencia en la política española. Después de cinco lustros dedicada a la política, Batet siente un desgaste personal importante y una tristeza profunda por la deshumanización del debate político. La política, para ella, es 'construir' y 'acercar posiciones', pero la violencia verbal y la polarización han erosionado la confianza de la ciudadanía.

La deshumanización de la política

Meritxell Batet, exdiputada socialista y expresidenta del Congreso de los Diputados, en una entrevista en Madrid. (Fuente: El Periódico)
Meritxell Batet, exdiputada socialista y expresidenta del Congreso de los Diputados, en una entrevista en Madrid. (Fuente: El Periódico)
Meritxell Batet, antes de la entrevista, en una calle del centro de Madrid, el pasado 24 de marzo. / José Luis Roca / EPC

Batet, barcelonesa de 53 años, ha vivido en primera línea el proceso de deshumanización de la política. Desde 1998, cuando Narcís Serra le propuso entrar en su equipo, hasta septiembre de 2023, cuando dejó su acta de diputada y la política. Su experiencia le ha llevado a un desgaste personal importante. 'Durante dos años no he podido ver las sesiones de control. Me dolía demasiado. Es todo tan feo... Hay tanta violencia verbal', dice.