La exdiputada socialista y expresidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, reflexiona sobre su experiencia en la política. Después de cinco décadas dedicadas a la política, Batet ha sentido un desgaste personal importante. "Durante dos años no he podido ver las sesiones de control. Me dolía demasiado. Es todo tan feo... Hay tanta violencia verbal", afirma.

El desgaste de la política

Meritxell Batet, exdiputada socialista y expresidenta del Congreso de los Diputados, en una entrevista en Madrid. (Fuente: El Periódico Política)
Meritxell Batet, exdiputada socialista y expresidenta del Congreso de los Diputados, en una entrevista en Madrid. (Fuente: El Periódico Política)
Meritxell Batet, antes de la entrevista, en una calle del centro de Madrid, el pasado 24 de marzo. / José Luis Roca / EPC

Batet, barcelonesa de 53 años, ha vivido en primera línea el proceso de deshumanización de la política. Comenzó su carrera política en 1998, cuando Narcís Serra le propuso entrar en su equipo para hacerle informes y prepararle documentación para un libro sobre las Fuerzas Armadas. En 2004, se convirtió en diputada en el Congreso de los Diputados.