En julio de 1926, Donostia se convirtió en la capital europea del motor, albergando el Gran Premio de Europa de velocidad en el Circuito de Lasarte. El rey Alfonso XIII y el dictador Miguel Primo de Rivera asistieron al evento, que atrajo a más de 100.000 personas y 6.000 automóviles. La ciudad, con apenas 65.000 habitantes, vivió una semana de eventos con toros, fiestas y celebraciones.
El Circuito de Lasarte: Un Escenario Emblemático
El Circuito de Lasarte no era un autódromo convencional, sino una ruta de 17 kilómetros que recorría la capital, Oria, Urnieta, Andoain y Hernani. Se construyeron tribunas, 'garages' y zonas de pesaje en diversos puntos. La organización fue un desafío, pero la ciudad estaba preparada para recibir a los aficionados. La ruta atravesaba zonas estratégicas, con una gran afluencia de público.
La Edición de 1926: Un Evento Histórico
El Gran Premio de Europa consistía en 45 vueltas al Circuito de Lasarte, totalizando 779 kilómetros. La prueba se estrenó en 1923 en Monza y había pasado por Lyon y Spa. Donostia logró atraer el evento, que incluyó corridas de toros y fiestas en el casino Gran Kursaal. La ciudad demostró ser un anfitrión excepcional.
La Presencia de la Familia Real y el Éxito del Evento
El rey Alfonso XIII, Primo de Rivera y la reina María Cristina asistieron al evento. La familia real veraneaba en Donostia, lo que aumentó el interés en la prueba. El corresponsal de 'La Libertad' destacó la organización y el entusiasmo del público. La ciudad entusiasmó a los visitantes con su belleza y europeísmo.





