La semana pasada, un artículo en The Baffler relataba la anécdota de un historiador y escritor, Wallace Stegner, que respondía a sus alumnos de escritura creativa en Stanford. Hace cincuenta años, un becado le preguntó cuántos escritores habían logrado ganarse la vida por su trabajo como escritores. La respuesta fue contundente: 'No lo entiendes. Has escogido una profesión que no existe'.

La realidad de los escritores en la actualidad

En España y a nivel internacional, los escritores enfrentan una dura realidad. No hay una profesión de escritor como tal; existen asalariados, autónomos o rentistas que dedican parte de su tiempo a la escritura. Los ejemplos de autores que han explicado cómo su principal fuente de ingresos no proviene de la escritura son numerosos.

El caso de los premios literarios

Esta semana, en Barcelona, se fallará el nuevo premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, dotado con un millón de euros para el ganador y 30.000 euros para los finalistas. Aunque el premio ha levantado suspicacias, su objetivo es fomentar la literatura en lengua castellana. Sin embargo, la pregunta es si este tipo de premios realmente ayuda a los escritores a ganarse la vida.

La relación entre la literatura y el mercado

La escritura sigue siendo un campo donde existe un divorcio entre la literatura y el mercado. Incluso los libros más vendidos no alcanzan cifras desorbitadas de dinero. El efecto del Premio Aena en este sentido no será desmesurado.