La crisis de los fitosanitarios en Europa está afectando gravemente al campo español, especialmente en regiones productoras como la Región de Murcia. La plaga del pulgón ya ha arrasado la mitad de las cosechas de las explotaciones afectadas. El sector reclama un cambio profundo en la estrategia europea para abordar este problema. La falta de herramientas eficaces para combatir las plagas está poniendo en riesgo la producción agrícola.
La problemática del sistema de autorizaciones
El sistema de autorizaciones de fitosanitarios en Europa funciona por países, lo que obliga a las empresas a tramitar expedientes en cada Estado. Esto genera distorsiones y desigualdades entre los agricultores de diferentes países. Según Antonio Moreno, secretario de Agricultura de UPA Murcia, "el sistema de autorizaciones de fitosanitarios en Europa funciona por países, lo que obliga a las empresas a tramitar expedientes en cada Estado". Esto provoca que algunos productos estén autorizados en un país pero no en otro.
La desaparición de materias activas
La desaparición progresiva de materias activas es un problema preocupante. El "vademécum" fitosanitario se ha reducido más de un 50 por ciento en los últimos años. Las compañías retiran productos del mercado porque no les resulta rentable renovar el registro en un país. Esto deja a los agricultores sin herramientas eficaces para combatir las plagas. "Las compañías hacen números y, si no les sale rentable renovar el registro en un país, lo dejan caer", explica Moreno.





