En una noche de Jueves Santo marcada por la tensión, el consejo de administración de Indra tomó una decisión que ha dejado al presidente enviado por Moncloa, Ángel Simón, con muy pocas atribuciones. La presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), Belén Gualda, intentó mediar para evitar un recorte drástico de poderes, pero finalmente no logró su objetivo.

El Conflicto Interno en Indra

La situación se desencadenó después de que el presidente saliente, Ángel Escribano, presentara su renuncia de manera sorpresiva. Escribano había estado en desacuerdo con la estrategia de crecimiento de Indra y su empresa familiar mediante contratos públicos sin beneficiar al resto de la industria militar española. La ministra de Defensa, Margarita Robles, también expresó su descontento con la estrategia de Escribano.

La Llegada de Ángel Simón

Moncloa quería colocar a Ángel Simón, ex consejero delegado de Criteria Caixa, como presidente de Indra. Sin embargo, los consejeros independientes y los hermanos Escribano se opusieron a esta decisión. La Comisión de Nombramientos exigió que se respetaran los procedimientos, y Simón tuvo que someterse a una entrevista nocturna ante el consejo de Indra.

Poderes Limitados para Simón

A pesar de las negociaciones, Simón solo logró obtener un apoyo mínimo del consejo de administración. La mayoría de los consejeros, incluidos los independientes, se negaron a otorgarle poderes estratégicos. La Sepi y Sapa exigieron que se acelerara el proceso de nombramiento, pero la situación sigue siendo incierta.