El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado inquietud en Europa con sus amenazas de abandonar la OTAN y dejar a sus aliados europeos en una situación de incertidumbre. Sin embargo, pese a las bravatas de la Casa Blanca, una retirada norteamericana de Europa no está en el horizonte inmediato.
La relación entre Estados Unidos y Europa se basa en una alianza estratégica que se remonta a la Segunda Guerra Mundial. Las bases militares de Washington en Europa son clave para la seguridad de la potencia mundial y permiten proyectar el poder más allá de Europa, hacia Oriente Próximo y el norte de África.
La importancia de las bases militares en Europa
Las bases europeas son baluartes disuasorios frente a Rusia y permiten a Estados Unidos mantener una presencia avanzada para proyectar el poder aéreo, marítimo y terrestre. El acceso a unas instalaciones tan sólidas es una ventaja de la que ningún otro país del mundo disfruta en la misma medida.
- Cumplen la función evidente de baluartes disuasorios frente a Rusia.
- Permiten proyectar el poder más allá de Europa, hacia Oriente Próximo y el norte de África.
- Son clave para la capacidad de responder más 'rápida y eficazmente' a amenazas a intereses norteamericanos en esas regiones.
El papel de la OTAN en la seguridad europea
La OTAN es la mayor alianza defensiva de la historia y su principal función es la disuasión. Las amenazas de Trump a la Alianza socavan la unidad y credibilidad tan necesarias para que la OTAN siga cumpliendo su función.





