La cantante Rosalía ha generado un debate en el sector periodístico al vetar a los fotoperiodistas en sus conciertos del 'Lux tour', lo que ha llevado a los medios a utilizar imágenes suministradas por su equipo. Esta práctica ha abierto una fisura en la relación entre la artista y la prensa.

La restricción de la información

En el concierto de Lyon, los periodistas tuvieron que recurrir a fotos tomadas con móviles desde el público o a imágenes recicladas de eventos anteriores, como los Brit Awards. El protocolo se repitió en Madrid, lo que no augura nada bueno para los conciertos en el Sant Jordi. Esta tendencia no es nueva, ya que en 2025, muchos conciertos de grandes figuras han sufrido restricciones similares.

El ansia del control total

La razón detrás de este veto parece ser el ansia del control total del relato. Mientras miles de imágenes y videos hechos por el público circulan por la red, Rosalía y su equipo seleccionan y suministran imágenes a los medios. Esto plantea preguntas sobre la libertad de información y el papel de la prensa en la construcción del relato oficial.

La importancia de la validación periodística

La validación de la prensa es crucial en la construcción del relato, y el celo protector de Rosalía y su equipo puede ser perjudicial para su audiencia. La prensa no busca ser noticia, pero sí informar de manera precisa y completa. La restricción de la información puede revelar inseguridad y deslucir la proyección de su obra.