En 2026, el mundo ha vuelto a fijar su mirada en el cielo, pero no solo por los avances tecnológicos. Más de cinco décadas después, la humanidad ha retomado su interés en la exploración espacial, mientras en la Tierra se reavivan debates sobre tradiciones y creencias. La religión, antaño relegada a un segundo plano, se ha convertido en el nuevo referente de la generación Z.
La religión en la era digital
La película 'Los Domingos' y el éxito de Rosalía son ejemplos de cómo la sociedad, harta de terapias y rutinas, ha redescubierto el valor del catolicismo. Este ofrece un paquete completo de experiencias y símbolos que no requieren un rebranding constante. La mantilla y el rosario se han vuelto accesorios de moda, y las tradiciones religiosas han encontrado un nuevo protagonismo.
El atractivo de lo tradicional
No hay experiencia que iguale la emoción de participar en una procesión, con su ambiente festivo y su sentido de comunidad. Las hermandades y cofradías han encontrado un nuevo atractivo para las jóvenes generaciones. Las torrijas, por ejemplo, son un manjar que lleva 2000 años deleitando paladares. ¿Quién puede competir con la riqueza histórica y cultural de la religión?
La competencia de las pantallas
Solo hay algo capaz de distraer nuestra atención del cielo: la pantalla del móvil. Por eso, te presento los mejores tuits de la semana. Sed buenos y no os olvidéis de mirar al cielo de vez en cuando.





