La incertidumbre política y económica generada por la guerra en el golfo Pérsico ha puesto en alerta al sector turístico. La constante volatilidad en los mercados y la fluctuación en el precio del petróleo han generado un clima de incertidumbre. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sorprendido con anuncios y cambios de opinión, lo que complica la predicción de los efectos económicos.

Impacto en la economía

La inflación ha repuntado en marzo en España, alcanzando el 3,3%, y en la zona euro, el 2,5%. El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo podría decidir una subida de tipos en su próxima reunión si la inflación sigue al alza. La guerra y sus consecuencias en el suministro de petróleo podrían mantener los precios en alza, afectando a la gasolina, fertilizantes y la industria en general.

Efectos en el sector turístico

El sector turístico español podría beneficiarse de la inestabilidad en destinos del Mediterráneo oriental y zonas próximas al conflicto. Amancio López, fundador y presidente de Hotusa, señala que "en escenarios de inestabilidad, pueden producirse redistribuciones de la demanda turística hacia otros mercados percibidos como más seguros, como España y el conjunto del Mediterráneo occidental". Sin embargo, cualquier guerra puede acabar tensionando y afectando al sector.

Perspectivas para el verano

Las vacaciones de verano podrían ser las primeras en sentir los efectos de la guerra. El precio de los billetes de avión seguirá subiendo y la inflación afectará a toda la industria. Las aerolíneas han empezado a reducir rutas y el elemento psicológico de mayor temor a viajar y gastar podría influir en las decisiones de los turistas.