Desde la época de Hegel, hemos vivido bajo el paradigma de la dialéctica, donde la tesis, antítesis y síntesis han sido las bases de nuestra comprensión del mundo. Sin embargo, en la sociedad contemporánea, esta dialéctica se ha convertido en polarización, lo que ha llevado a una profunda desesperanza en muchos ámbitos de la vida.

La polarización como hipérbole de la dialéctica

La polarización es la exacerbación de la dialéctica, donde dos posiciones opuestas se enfrentan sin encontrar un punto medio. Esto se refleja en nuestra vida cotidiana, donde padres e hijos, hombres y mujeres, urbanitas y neorurales, jefes y subordinados, se enfrentan en una lucha constante. El profesor Francesc Torralba, en su libro 'Anatomía de la esperanza', explora esta dicotomía y nos muestra que la esperanza no solo tiene un origen religioso o trascendente.

El populismo marxista y la desesperanza

El populismo marxista ha contribuido significativamente a la desesperanza en nuestras sociedades. Utilizando la estadística de manera conveniente, justifican sus ajustes de cuentas ideológicos. Un ejemplo claro es la cuestión de la vivienda, donde décadas de amargura izquierdista contra la construcción de viviendas han convertido este bien básico en un bien escaso y encarecido. La reducción de la densidad en las promociones inmobiliarias solo beneficia a los promotores, que pueden aumentar sus ganancias por unidad.

La impunidad y la amargura