A pesar de las opiniones de los xenófobos, los mitos de la creación de diversas culturas comparten un mensaje común: la humanidad fue creada igual. La libertad es uno de los dones más valiosos, pero algunos defienden la autonomía individual mientras se oponen a sus efectos. La ansiedad por la pérdida de costumbres y la emergencia de nuevos valores y identidades líquidas puede llevar a la nostalgia por la uniformidad.
La fuente de la diversidad es la libertad
La libertad es la fuente de todas las diversidades. Sin embargo, muchos de los que defienden la autonomía individual se oponen a la diversidad y la inclusión. La ansiedad por la pérdida de costumbres y la emergencia de nuevos valores y identidades líquidas puede llevar a la nostalgia por la uniformidad. Los nostálgicos de la uniformidad parecen ignorar que la fuente de todas las diversidades es, precisamente, la libertad.
El sesgo de afinidad y la tendencia a la homogeneidad
El conocimiento humano tiende a resbalar por la pendiente de los sesgos. Uno de los más habituales es el de afinidad: más vale malo semejante que bueno por conocer. Numerosos estudios revelan que, si sentimos similitud con alguien, de forma inconsciente nos parecerá mejor persona. La misma ciudad o color de piel; orígenes, cualidades y trayectorias semejantes crean sigilosamente una predisposición favorable.





