A solo un año de las elecciones municipales en Catalunya, los alcaldes de diferentes municipios están trabajando en soluciones para preservar la convivencia en un contexto de creciente diversidad y discursos de odio. Con la inmigración como tema central, los ediles buscan fórmulas para integrar a la población extranjera y abordar desafíos sociales como la falta de vivienda y problemas de movilidad.

Retos municipales y diversidad

Los alcaldes Marc Aloy (ERC), Alba Bou (Comuns), Jordi Masquef (Figueres), Mireia González (PSC) y Alba Barnusell (PSC) han compartido sus experiencias con EL PERIÓDICO sobre cómo sus municipios están abordando la realidad migratoria y los desafíos sociales que conlleva. En un contexto de auge de la extrema derecha, los ediles enfatizan la necesidad de un debate más equilibrado y sin prejuicios sobre la inmigración.

La mayoría de los catalanes (68%) percibe la inmigración como un problema, según el último barómetro del CEO, aunque también reconocen la contribución positiva de la inmigración (68%) y consideran exagerado el discurso alarmista (70%). Los alcaldes piden un enfoque más pragmático y soluciones concretas para abordar los desafíos sociales.

La inmigración como oportunidad

"Las ciudades metropolitanas nos hemos hecho gracias a la inmigración; el dato mata el relato", declara Alba Bou (Comuns), alcaldesa de El Prat. Marc Aloy (ERC), de Manresa, reconoce que los servicios sociales "están tensionados", pero descarta que la causa sea la llegada de nuevos residentes. Los alcaldes enfatizan la necesidad de más recursos y una labor pedagógica para poner límites a los discursos de odio.