Un motorista fue interceptado por agentes de la Guardia Urbana de Barcelona el pasado Viernes Santo a las 20.18 horas mientras circulaba a 123 km/h por la ronda del General Mitre, una zona con una velocidad máxima permitida de 50 km/h. La moto representaba un riesgo significativo para los usuarios de la vía, ya que sorteaba el resto de vehículos sin considerar la presencia de peatones.

Exceso de velocidad: un riesgo para todos

Circular a tal velocidad supone un peligro no solo para el propio conductor, sino también para el resto de usuarios de la vía. La Guardia Urbana identificó el vehículo y denunció al motorista por un delito contra la seguridad viaria, lo que conlleva una citación ante el juzgado de Barcelona.

Consecuencias del exceso de velocidad

La Guardia Urbana recordó que la velocidad excesiva reduce el control del vehículo, disminuye el campo visual, aumenta la distancia de frenado y la gravedad de las lesiones en caso de impacto. El motorista deberá comparecer ante el juzgado cuando sea requerido.