El Faro de Orchilla, situado en la isla de El Hierro, es el punto más occidental de España y de toda Europa. Este lugar emblemático ha sido durante siglos el límite entre la tierra y el océano desconocido. Los navegantes y cartógrafos lo consideraban el fin del mundo conocido.
Un lugar de importancia histórica y geográfica
El Faro de Orchilla ha sido un referente para los navegantes y cartógrafos durante siglos. Su ubicación lo convirtió en el último punto de tierra antes de adentrarse en el Atlántico sin garantías de regreso. La importancia de este lugar no solo era geográfica, sino también simbólica. Representaba el borde del mundo conocido, más allá del cual no había certezas.
El meridiano 0 en El Hierro
El meridiano 0 en El Hierro fue durante siglos la referencia desde la que se medían las longitudes. Antes de que Greenwich se convirtiera en el estándar internacional, cartógrafos y navegantes utilizaban Orchilla como punto de partida para sus cálculos. La elección de este lugar no era casual; se buscaba un lugar extremo, lo más al oeste posible dentro del mundo conocido.
Un paisaje volcánico y deshabitado
Llegar al Faro de Orchilla implica recorrer un paisaje volcánico, áspero y casi deshabitado. El visitante se siente preparado para lo que va a encontrar: un horizonte sin interrupciones, sin barcos, ni islas, ni referencias cercanas. Solo el océano extendiéndose hasta donde alcanza la vista.





