El Mundial de México'86 fue un punto de inflexión en la historia del fútbol español. La selección, liderada por Emilio Butragueño, logró romper una larga maldición de fracasos y errores que había comenzado en Brasil 1950. Después de años de decepciones, el equipo mostró una renovada ilusión y competitividad.

La previa del Mundial

La selección española de fútbol en el Mundial de México'86, con Emilio Butragueño al frente. (Fuente: El Mundo)
La selección española de fútbol en el Mundial de México'86, con Emilio Butragueño al frente. (Fuente: El Mundo)
Butragueño, en el partido contra Dinamarca.E. M.

La clasificación para el Mundial se logró con cierta facilidad, después de un 12-1 a Malta que clasificó a España para la Eurocopa Francia 1984. El equipo estaba en alza, con el Barça, el Atlético y el Madrid alcanzando finales europeas. El seleccionador, Miguel Muñoz, convocó a 22 jugadores, con siete del Madrid, cinco del Barça y tres del Athletic.

La concentración en Santa Cruz de Tlaxcala, a 2.300 metros de altitud, fue un desafío para los jugadores. El encierro en una antigua fábrica de hilaturas, llamada La Trinidad, fue diseñado para fomentar la paz y el aburrimiento. Sin embargo, los problemas entre jugadores y periodistas, así como entre los propios jugadores, no tardaron en surgir.