El conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciado el 28 de febrero, ha mantenido el precio del petróleo en niveles elevados. El barril de Brent, que antes del conflicto estaba por debajo de los 70 dólares, ahora supera los 100 dólares. Esto representa la mayor escalada desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Impacto en el mercado energético
Los futuros del Brent han registrado oscilaciones notables debido a la incertidumbre sobre la duración del conflicto y el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Este paso es clave para el suministro energético mundial.
El rango de negociación de hoy para los futuros de petróleo Brent se establece en 109,41 dólares por barril. Los factores de presión alcista siguen siendo dominantes, especialmente con Irak recortando su producción debido a límites de almacenamiento y bloqueo de exportaciones.
Riesgos en el estrecho de Ormuz
El punto crítico sigue siendo el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Se han producido ataques a petroleros, dejando el tráfico detenido. La Guardia Revolucionaria ha advertido de represalias contra buques que intenten cruzar.
Perspectivas económicas
La evolución del conflicto será determinante para saber si los precios se estabilizan o continúan en ascenso, impactando en el surtidor y la economía europea.





