La política de mano dura del expresidente Donald Trump en la frontera entre EEUU y México ha llevado a un aumento en el tráfico de personas, convirtiendo este delito en una actividad más clandestina, peligrosa y costosa. Los migrantes venezolanos, como Juan, residente en Texas, se ven obligados a pagar hasta 20.000 dólares para cruzar la frontera de manera irregular.

El negocio del tráfico de personas se adapta a la represión migratoria

Un agente de policía mexicana durante un operativo en la frontera en Ciudad Juárez (Fuente: El Periódico)
Un agente de policía mexicana durante un operativo en la frontera en Ciudad Juárez (Fuente: El Periódico)
Fotografía cedida por el Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS Texas) que muestra a los 23 inmigrantes indocumentados que fueron hallados la cabina de descanso de un camión durante una control de tráfico de la Operación Estrella Solitaria en el condado de La Salle en Texas (EE.UU.). / DPS Texas / EFE

La represión migratoria implementada por Trump ha obligado a las mafias de tráfico de personas a adaptar su negocio. Con más patrullas y tecnología de hipervigilancia en la frontera, los cruces deben ser más clandestinos y, por tanto, más peligrosos. Los traficantes de personas han aumentado sus precios debido a la mayor complejidad y riesgo del cruce.