La espera para obtener una respuesta sobre su posible traslado a España para pedir asilo ha generado una gran incertidumbre y angustia entre las familias gazatíes que huyeron de la guerra y se encuentran en Egipto. Más de un centenar de palestinos han iniciado el proceso de solicitud, pero la falta de comunicación por parte de las autoridades españolas ha aumentado su vulnerabilidad.
La espera se prolonga
La mayoría de los solicitantes han presentado sus peticiones desde mayo de 2025 y, pese a que se tramitaron por el procedimiento de urgencia, la mayoría de los casos llevan esperando más del doble del plazo de resolución de tres meses establecido. Solo nueve familias han sido contactadas y una ha sido aprobada. La incertidumbre sobre su futuro en Egipto y la posibilidad de regresar a Gaza ha generado una gran ansiedad.
La vida en suspenso
Muchos gazatíes se encuentran en una situación muy vulnerable en Egipto, sin residencia ni acceso a servicios básicos como la sanidad y la educación. La mayoría entró al país con un visado ordinario sin opción de renovarlo, lo que les impide trabajar y les obliga a buscarse la vida en condiciones muy precarias. La falta de comunicación de las autoridades españolas ha aumentado su inquietud en un momento en que la situación en Gaza sigue siendo muy inestable.
El miedo a regresar
Algunos gazatíes temen que Egipto aproveche la tregua y la apertura de Rafah para presionar a los cerca de 100.000 gazatíes que huyeron para que regresen. La situación en Gaza sigue siendo muy mala y muchos no pueden regresar. La espera para obtener una respuesta sobre su posible traslado a España se ha convertido en un calvario para estas familias.





