La igualdad entre hombres y mujeres sigue siendo un desafío en muchos ámbitos, incluidas las celebraciones festivas. Recientemente, la decisión de la Cofradía de la Purísima Sangre de Sagunto de excluir a las mujeres de la procesión de la Semana Santa ha generado polémica. Este hecho recuerda a situaciones similares en Irún y Hondarribia, donde la participación de mujeres en los Alardes ha sido objeto de debate durante años.

La lucha por la igualdad en Irún y Hondarribia

En Irún y Hondarribia, los Alardes se celebran desde 1522 y 1638, respectivamente, con desfiles de armas que conmemoran victorias sobre las tropas francesas. Sin embargo, durante mucho tiempo, las mujeres solo han podido participar como cantineras, mientras que los hombres ocupaban todos los demás roles. Esta exclusión ha generado un conflicto que lleva años sin resolverse.

En 1996, un grupo de mujeres intentó participar como soldados en los Alardes, lo que fue un momento determinante para ellas y para el resto de la ciudadanía. A pesar de los esfuerzos, la discriminación hacia las mujeres sigue siendo una realidad en estas celebraciones. Los Ayuntamientos de ambas localidades han sido criticados por no tomar medidas efectivas para promover la igualdad.

La situación actual en Sagunto

La decisión de la Cofradía de la Purísima Sangre de Sagunto de rechazar la participación de las mujeres en la procesión de la Semana Santa ha generado un gran debate. La Ministra de Igualdad ha anunciado que llevará el tema a la Fiscalía y que podría privar a la Semana Santa de Sagunto de su calificación de Fiesta de Interés Turístico Nacional. Esta medida ha sido vista como una acción necesaria para promover la igualdad.