El ex tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, ha presentado ante el tribunal que juzga la 'Operación Kitchen' una serie de documentos que, según él, prueban el 'trato vejatorio' que sufrió en la cárcel de Soto del Real mientras el Gobierno del PP le espiaba. Estas pruebas incluyen denuncias que elevó durante casi dos años por el maltrato recibido.

El 'trato vejatorio' en Soto del Real

Bárcenas afirma que el maltrato comenzó poco después de ser encarcelado preventivamente por el 'caso Gürtel'. En ese entonces, apenas habían pasado meses desde que EL MUNDO publicara sus mensajes de texto con el presidente, en los que este le respaldó en privado pese a que la Justicia había descubierto sus cuentas ocultas en Suiza.

El ex responsable de las finanzas del PP ha entregado, entre otros documentos, un parte contra él por la 'sospecha de ocultar sustancias/objetos prohibidos', conducta que, según subraya, 'nunca se probó'. También se refería a una orden de cacheo desnudo integral tras acusarle de 'introducir objetos prohibidos', extremo que, recalca, 'no fue cierto'.

Agravamiento del trato

Con el paso de los meses, las conductas contra él se agravaron. En enero de 2014, Bárcenas presentó una queja formal 'por lesiones en las muñecas debido a los grilletes apretados en exceso'. También relató un 'trato vejatorio' por parte de los funcionarios encargados de su custodia.

A partir de ahí, le fueron denegadas 'comunicaciones ordinarias' y se le sancionó por negarse a facilitar el número de teléfono con el que se había comunicado en sus llamadas autorizadas.