El exlíder de Ciutadans, Carlos Carrizosa, reflexiona sobre su trayectoria política y la situación actual en Catalunya. Con una carrera de 12 años en el Parlament, Carrizosa defiende su legado y analiza el futuro de la política catalana.
El Legado de Ciutadans
Carlos Carrizosa, exlíder de Ciutadans, en una entrevista con nuestro diario. (Fuente: El Periódico)
Entrevista al exlíder de Ciutadans, Carlos Carrizosa. / MANU MITRU / EPC
Carrizosa cita a nuestro diario a las puertas del Il·lustre Col·legi de l'Advocacia de Barcelona, lugar que frecuenta como abogado. Recuerda su entrada en este lugar hace 35 años, cuando se colegió. A pocos metros se encuentra el Parlament, un edificio que nunca imaginó que sería su lugar de trabajo.
La política, según Carrizosa, no es algo de lo que se salga fácilmente. Tras 17 años en Ciutadans, sigue militando y asegura que la gente echa de menos el espacio de centro que su partido logró ocupar. Reconoce que en 2019 se penalizó a Ciutadans por no alcanzar un pacto con Pedro Sánchez.
Carrizosa, en su despacho de abogado, reflexionando sobre su carrera política. (Fuente: El Periódico)
Entrevista al exlíder de Ciutadans, Carlos Carrizosa. / MANU MITRU / EPC
Carrizosa se muestra confiado en poder recuperar el proyecto de Ciutadans con una nueva marca de cara al próximo ciclo electoral. Opina que es más importante ofrecer una alternativa creíble que resucitar las siglas de Cs. Resume que el espacio de Cs no lo ocupa nadie, ya que el PP sigue siendo el mismo partido y Vox representa a la extrema derecha populista.
El PP: un partido anquilosado y sistémico.
Vox: la extrema derecha populista.
La izquierda: solo ofrece populismo.
La Desaparición de Ciutadans
Carrizosa fue el candidato de Cs en las últimas elecciones catalanas de 2024. Asegura que fue una campaña electoral complicada políticamente, pero no personalmente. Cree que debían dar a la ciudadanía la oportunidad de decidir si quería votarlos.
La mayoría de los catalanes votaron al PSC, lo que llevó a la pérdida de la mayoría independentista y a la irrupción de Aliança Catalana. Carrizosa describe a esta formación como la cara fea y oculta del nacionalismo.
El Independentismo y el PSC
Carrizosa opina que los socialistas son buenos profesionales de la política. El PSC ha conseguido convencer a una parte de la sociedad harta del procés para dar una apariencia de buena gestión y centralidad política catalana. Sin embargo, critica que el PSC se deja llevar demasiado por las exigencias de ERC y los Comuns.
Lamenta que el PSC no quisiera pactar con Cs en el Parlament en 2017. Recuerda que Miquel Iceta no quería apoyar a Inés Arrimadas.
La Relación con Otros Políticos
Carrizosa tiene un gran respeto y afecto por el president de la Generalitat, Salvador Illa. Confiesa que le mandó un mensaje para desearle una buena recuperación cuando fue ingresado por una osteomielitis púbica.
Menos compasivo es con otros dirigentes políticos del procés, a quienes acusa de merecer la cárcel por el golpe de Estado que supuso el referéndum del 1-O. Recuerda que les recomendó cambiar de abogado porque no creían que sus actos tuvieran consecuencias penales.
El Regreso a la Política
Carrizosa no ha salido de la política porque es un activista político subversivo que no está conforme con lo que hay. Cree que la puerta a la política institucional está cerrada, pero no con llave. Si se lo piden, podría regresar, pero ahora se ha reencontrado con su profesión y tiene más tiempo para cuidarse.
Conclusión
Carrizosa concluye que la marca de Cs no tiene más recorrido, pero sí aquellos que lo fundaron y quienes simpatizan con las siglas. Mantiene que hace falta un partido limpio y sensato de centro, que coja lo mejor de la izquierda y lo mejor de la derecha.