La dirección nacional del Partido Popular ha decidido mantener una postura de distancia respecto al caso Kitchen, que implica a la cúpula de Interior del Gobierno de Mariano Rajoy hasta 2016. En la rueda de prensa posterior al comité de dirección del PP, el vicesecretario de Hacienda del PP, Juan Bravo, ha sido preguntado sobre si confía en la inocencia de Rajoy y de la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal. Su respuesta se ha limitado a una petición de 'dejar trabajar a la justicia' y a un deseo de que 'cada uno asuma sus responsabilidades'.

El PP de 2026 no es Kitchen ni Gürtel

El vicesecretario popular ha remarcado que Génova 'respeta a la justicia' y 'que sea la justicia la que diga quiénes son los responsables'. Rajoy y Cospedal declararán como testigos en el juicio que ha comenzado este lunes en la Audiencia Nacional y que tratará de despejar la incógnita de quién ordenó espiar a Luis Bárcenas, el objetivo de la trama parapolicial que buscaba sustraerle pruebas que pudieran comprometer al entonces presidente del Gobierno.

La posición del PP

La dirección de Alberto Núñez Feijóo trata de distanciarse del juicio por el que desfilarán destacados exdirigentes del partido para declarar como testigos, incluidos dos actuales altos cargos del PP. Además de Rajoy, y de la exvicepresidenta , está previsto el interrogatorio de , que sucedió a como ministro del Interior, así como de , que ejercía como vicesecretario general de Política Autonómica.