La sociedad española se encuentra sumida en una profunda angustia ante la situación internacional actual. Ocho de cada diez personas perciben un futuro marcado por el conflicto y la incertidumbre, lo que les lleva a ser pesimistas respecto a su evolución futura. La mayoría de los españoles imagina un mundo más violento, autoritario, desigual e inestable, y también menos próspero.

Percepción de las amenazas globales

Entre las amenazas que más preocupan a los españoles destacan la crisis económica y los conflictos bélicos, junto con la crisis energética, las guerras comerciales y el aumento del autoritarismo y la desinformación. En este contexto tan complejo, el cambio climático pierde peso y ya no se percibe como tan grave como hace un año.

Diferencias partidistas en la valoración de las amenazas

A pesar de estos consensos básicos, persisten diferencias partidistas relevantes que reflejan que tanto la valoración de los factores que definen la situación actual como las medidas para afrontarla varían entre los distintos electorados. Por ejemplo, los flujos migratorios constituyen una preocupación destacada para los votantes de derechas, pero no para los de izquierdas. En cambio, con el ocurre lo contrario: son las izquierdas las que le otorgan mayor importancia.