El profesor de antropología de Harvard, Richard Wrangham, reflexiona sobre la compleja relación del ser humano con la violencia en su nuevo libro. Wrangham, antiguo colega de Jane Goodall, estudió a los chimpancés en Tanzania en los ochenta y descubrió que estos animales, considerados cercanos a los humanos, eran capaces de una feroz competencia y violencia. Este hallazgo lo llevó a investigar sobre la evolución de la violencia en distintas especies, incluido el ser humano.
La violencia en los primates y los humanos
Wrangham explica que los humanos no tienen machos alfa que alcancen una posición de liderazgo basada en su capacidad personal de lucha. En su lugar, los humanos cooperan y trabajan juntos, lo que los hace más pacíficos que otras especies. Sin embargo, esta cooperación no elimina la violencia, y los líderes de las comunidades deben encontrar formas de controlarla. Wrangham destaca que la supresión de la violencia es un problema central en las sociedades humanas.
La teoría de la autodomesticación
Wrangham defiende que los humanos se domesticaron a sí mismos derrotando a los machos alfa del pasado. Aquellos que utilizaban su habilidad personal para imponerse a todos los demás no tuvieron éxito. En su lugar, los hombres que trataban de intimidar a otros eran ejecutados o encarcelados. Esto creó un contexto en el que la violencia no era recompensada, y los machos alfa no podían dominar.





