El director James Cameron realizó 12 inmersiones en los restos del Titanic para preparar la película. La superproducción, estrenada en 1997, ganó 11 premios Oscar. Sin embargo, para los protagonistas, el rodaje fue agotador y exigente.

La actriz Kate Winslet compartió su experiencia en una entrevista con Los Angeles Times en mayo de 1997. Describió jornadas de 20 horas de grabación y un ambiente de estrés y agotamiento. El perfeccionismo de Cameron y la logística de filmar un barco a escala real con cientos de extras y efectos hicieron las jornadas realmente demandantes.

El rodaje: un desafío físico y emocional

Winslet recordó que el primer día de grabaciones comenzó a las cinco de la madrugada y se prolongó hasta la una de la madrugada. La actriz se sintió físicamente agotada y sola después de tres meses de rodaje. En 2022, Cameron confirmó que Winslet salió del rodaje "un poco traumatizada" por la escala de la producción.

La relación entre Winslet y Cameron

La actriz y el director estuvieron 25 años sin trabajar juntos, lo que alimentó rumores sobre una mala relación. Sin embargo, Winslet aseguró en 2022 que Cameron "está mucho más tranquilo ahora". La colaboración en la película Avatar: El Sentido del Agua demostró que la relación entre ambos había mejorado.

Un rodaje exigente

El rodaje de Titanic duró 160 días y exigió a los actores largas horas de filmación en el agua. La combinación de exigencias físicas y técnicas fue agotadora para los actores. Winslet fue una de las primeras en compartir su experiencia y advertir sobre el perfeccionismo de Cameron.