El director de teatro Ernesto Caballero ha llevado a escena una adaptación de la obra de Ingmar Bergman 'Tras el ensayo', creando una producción que busca innovar en la representación de la relación entre un director de teatro y sus actrices. La obra original, estrenada en televisión en 1984, es una reflexión sobre el teatro y la actuación.
La adaptación de Caballero
La producción de Caballero comienza con una declaración de intenciones que busca distanciarse de la versión original de Bergman. En lugar de empezar con un tono onírico, la obra se sumerge en la metateatralidad, un recurso común en el teatro contemporáneo. El director Vogler, interpretado por Emilio Tomé, inicia la obra citando el libro de memorias de Bergman, 'Linterna mágica'.
La trama y los personajes
La trama sigue a Vogler, un director de teatro ya mayor, que está preparando una obra de teatro con la actriz Anna, interpretada por Elisa Hipólito. La llegada de Rachel, la hija de una antigua amante y actriz de Vogler, interpretada por Lucía Quintana, desentraña la compleja relación entre el director y sus actrices. Las actrices, hijas de actores, aportan una autenticidad única a sus papeles.
Reflexiones sobre el teatro y la actuación
La obra explora temas como la escucha y la paciencia en la dirección de actores. Bergman consideraba que un director debía aprender a escuchar y a mantener la boca cerrada, permitiendo que los actores creativos expresen sus ideas sin temor a ser juzgados. Esta visión se distancia de la del director autoritario que aún prevalece en la actualidad.





