La estrategia de precios de PepsiCo ha sido cuestionada después de que las ventas de sus productos estrella cayeran drásticamente. La compañía ha perdido cuota de mercado frente a marcas blancas más baratas. Los ejecutivos de PepsiCo llevaban debatiendo qué hacer respecto a los precios desde al menos 2024, cuando los ingresos de Frito-Lay empezaron a caer.
La presión de los minoristas y los consumidores
Los minoristas como Walmart habían estado presionando a PepsiCo para que redujera los precios de sus productos. Las ventas de Frito-Lay habían aumentado durante 53 trimestres consecutivos, pero la tendencia se rompió en 2023. La compañía ha intentado todo lo posible para atraer clientes, desde promociones hasta la reducción del tamaño de los productos.
La directora de la división de alimentos de PepsiCo en EE UU, Rachel Ferdinando, asumió el cargo en 2025 y decidió realizar un análisis exhaustivo del negocio. Sus conclusiones fueron claras: los precios debían bajar. La compañía ha anunciado recortes de precios de hasta un 15% en algunos de sus aperitivos salados.
Los desafíos de la guerra en Irán y la inflación
La guerra en Irán ha disparado los precios del petróleo, lo que podría aumentar los costes de los alimentos y los envases para PepsiCo. La compañía deberá afrontar estos desafíos para mantener sus márgenes. El director ejecutivo de PepsiCo, Ramón Laguarta, declaró que la compañía sabrá si los recortes son suficientes este verano.





