En un contexto de protestas ciudadanas, apagones masivos y una profunda crisis económica, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció que su gobierno ha iniciado conversaciones con Estados Unidos. Esta noticia ha generado especulaciones sobre un posible cambio de poder en la isla. La captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026 habría sido un mensaje claro para La Habana: abrir canales de diálogo o enfrentar consecuencias similares.

La presión de Trump y la crisis en Cuba

El presidente Donald Trump ha insistido en una toma de Cuba desde el 24 de febrero en el Discurso del Estado de la Unión. Ha presionado a países que proveían petróleo a la isla, como México, para que dejaran de hacerlo. La captura de Maduro estuvo acompañada de un bloqueo petrolero que ha generado una profunda crisis energética en Cuba. El país ha quedado sumido en la oscuridad, lo que ha desatado protestas que no se veían desde 2021.

El partido de Estado: un obstáculo para la transición

La estructura del partido de Estado en Cuba es un elemento fundamental que puede dificultar una posible transición. Según politólogos como Martin Lipset o Steven Rokkan, este sistema se define como una extensión del partido de masas que se fusiona con la estructura del estado. Los estados unipartidistas de corte socialista se caracterizan por tener una ideología oficial definida por el partido oficial que controla los medios de comunicación, la economía y las fuerzas armadas.