El bebé de seis semanas de vida que fue ingresado en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona el pasado 16 de abril, tras sufrir presuntamente maltratos por parte de sus padres, ha abandonado la UCI pediátrica. Fuentes cercanas al caso informan que el pequeño evoluciona favorablemente y no presenta nuevas lesiones. Los padres, que niegan los hechos, continúan en prisión.
Investigación en curso
La investigación abierta por el juez instructor sigue adelante, con la defensa de los padres solicitando pruebas genéticas para intentar acreditar que las lesiones podrían ser fruto de alguna patología congénita. La abogada del padre ha entregado un test genético del hombre en el juzgado.
Lesiones y declaraciones
El niño presentaba heridas "muy graves" que podrían dejar secuelas orgánicas y neurológicas, incluyendo fracturas y lesiones compatibles con una agresión sexual. La pediatra y la médica forense que declararon ante el juez corroboraron estas lesiones.
Detención y prisión
Los Mossos detuvieron a los padres dos días después de que el niño ingresara en el Hospital Vall d'Hebron. El juez instructor decretó su prisión considerando los informes médicos y el riesgo de fuga.
Recursos y tutela
La defensa de los padres ha vuelto a pedir su libertad ante la Audiencia de Barcelona. Mientras tanto, el juez ha otorgado la tutela del bebé a la Direcció General de Prevenció i Protecció de la Infància i l'Adolescència.





