El plan de incentivos del Govern para reducir las bajas médicas en los CAP ha generado un fuerte rechazo en el Parlament. Junts, ERC, Comuns y la CUP han acusado al Ejecutivo de 'pervertir' el sistema sanitario y de incurrir en 'mala praxis' al vincular financiación y objetivos a las altas médicas. La medida, ya en marcha, destina un 5% adicional de recursos a centros que logren reducir tiempos de baja en patologías frecuentes.
Críticas a la medida
La oposición sostiene que los incentivos pueden generar competencia entre centros y favorecer decisiones clínicas condicionadas por objetivos. ERC ha acusado al Govern de 'mala praxis' y ha exigido una rectificación. 'Es una exigencia, no pueden hacer lo que están haciendo. Si no rectifican, haremos lo que tengamos que hacer', ha afirmado la portavoz Ester Capella.
Posición de los Comuns
Los Comuns han advertido de que la Generalitat está en 'alerta roja' por esta cuestión y han condicionado su apoyo a las cuentas a que se revierta el modelo. 'No toleraremos un incumplimiento. No nos pueden dar gato por liebre; sabemos lo que pasa en los CAP, somos usuarios', ha afirmado el portavoz David Cid.
Respuesta del Govern
La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha defendido que el plan cumple con los compromisos alcanzados con los Comuns y ha abierto la puerta a retomar las negociaciones. 'Lo que se busca es poner recursos para que las pruebas médicas sean lo más rápidas posibles, pero las bajas solo obedecen a criterios médicos', ha subrayado.





