El juicio contra José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor Aldama por la compra de mascarillas se ha convertido en un caso de supuesta trama de espionaje. La primera jornada del juicio se centró en las relaciones personales del exministro con su antigua pareja, Jésica Rodríguez. Los abogados de Ábalos y Koldo intentaron desacreditar a la exnovia, insinuando que era una prostituta y una espía colocada por Aldama.

El giro inesperado del juicio

La sorpresa saltó cuando los abogados de Ábalos y Koldo mostraron sus cartas con la intención de desacreditar a la exnovia. El abogado de Ábalos, Marino Turiel, intentó sugerir que Jésica conocía con anterioridad al comisionista Aldama. La joven ya había dejado claro que nunca conoció personalmente a Aldama. Turiel subió la presión con preguntas como '¿No es cierto que usted es una captación que realiza el señor Aldama en provecho del señor Ábalos?'.

La defensa de la exnovia

La abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, intervino después, intentando insinuar relaciones entre Jésica y Aldama. La joven se adelantó sin ponerse nerviosa y respondió a las preguntas. Jésica Rodríguez dijo que tuvo relaciones sentimentales con Ábalos desde septiembre de 2018 hasta noviembre de 2019. La joven dependía económicamente de Ábalos, quien le consiguió un trabajo en la empresa pública Ineco.

La estrategia de la defensa

La defensa de Ábalos y Koldo parece centrarse en desacreditar a Jésica Rodríguez, insinuando que era una espía colocada por Aldama. Sin embargo, no presentaron ninguna prueba para sustentar sus alegaciones. El juicio continuará con la declaración de nuevos testigos y la presentación de pruebas.