La consellera de Educació y Formació Professional, Esther Niubó, ha retomado sus funciones este martes después de más de dos meses de baja por motivos de salud. Su reincorporación se da en un momento crítico para el departamento de Educación, con varias jornadas de huelgas y movilizaciones masivas de docentes convocadas por sindicatos mayoritarios.

Retorno en un momento de tensión

La vuelta de Niubó coincide con un conflicto abierto con los sindicatos, que han advertido de posibles nuevas protestas si el Govern no negocia cambios en el acuerdo educativo firmado con UGT y CCOO. Las organizaciones sindicales, lideradas por Ustec y Professors de Secundària (Aspepc), exigen mejoras salariales y laborales.

La consellera se sometió a una intervención quirúrgica en el Hospital de Bellvitge a finales de enero y recibió el alta hospitalaria el 5 de febrero. Durante su recuperación, los secretarios del departamento tomaron decisiones ejecutivas.

Desafíos pendientes

El conseller de Presidència, Albert Dalmau, asumió temporalmente sus funciones como consellera y representó la conselleria en el Parlament. Con la reincorporación de Niubó, el departamento de Educación afronta desafíos pendientes, como resolver el conflicto con los sindicatos y mejorar las condiciones laborales de los docentes.

La situación en el departamento de Educación sigue siendo tensa, con posibles nuevas protestas en el horizonte.