La visita de Vance: un respaldo sin precedentes
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, cerró este miércoles en Budapest una visita de dos días que se convirtió en un respaldo político sin ambigüedades al primer ministro húngaro, Viktor Orban, y al entorno ideológico del trumpismo. Vance no se limitó a encuentros diplomáticos: pidió directamente el voto para Orban ante miles de seguidores en un mitin y aseguró haber viajado a Hungría *para ayudarle a ganar las elecciones.
El momento más llamativo llegó cuando Vance interrumpió su intervención ante 5.000 personas cuidadosamente seleccionadas, sacó su teléfono móvil y llamó en directo al presidente Donald Trump. La conversación, amplificada por los altavoces, se convirtió en una escena de validación política en tiempo real. "Señor presidente, está usted con unos 5.000 patriotas húngaros y creo que le quieren incluso más que a Viktor Orban", dijo Vance. Desde Washington, Trump respondió: "Es un hombre fantástico... ha hecho un trabajo fantástico".
Los ataques de Vance contra la UE y Ucrania
Vance llegó a Hungría con el arsenal discursivo completo del trumpismo. Cargó contra Ucrania, la Unión Europea y la política energética europea. En su intervención central en la Mathias Corvinus Collegium —una institución financiada por el Gobierno húngaro convertida en instrumento de proyección ideológica del orbanismo— endurecció el tono aún más.





