La noticia

Israel rechazó incluir a Líbano en el alto el fuego de dos semanas anunciado por Donald Trump tras un acuerdo con Irán y respondió con la oleada de ataques más violenta de toda su ofensiva contra el país vecino. En la tarde del miércoles, el Ejército israelí lanzó un ataque coordinado de 10 minutos contra más de 100 centros de mando y bases militares de Hizbulá, seguido de bombardeos continuos sobre Beirut y otras localidades.

El saldo fue devastador: más de 250 muertos y 1.160 heridos, la mayoría en la capital y sus suburbios meridionales, donde Hizbulá tiene fuerte presencia. Los ataques no se limitaron a barrios de población chií, sino que golpearon también zonas mixtas de la ciudad.

Los detalles

La oficina del primer ministro Benjamín Netanyahu fue clara: el alto el fuego no incluía Líbano. El propio Netanyahu reafirmó por la noche su intención de continuar la ofensiva, ignorando los llamamientos internacionales a desescalar en todo Oriente Medio.

El portavoz del Ejército israelí, Nadav Shoshani, justificó que no se avisara con antelación a los civiles porque "el factor sorpresa es relevante" en la ofensiva contra Hizbulá. Desde el 2 de marzo, Israel ha matado a más de , sin contar los fallecidos en este ataque del miércoles.