En Malaui, la retirada de la financiación estadounidense ha provocado el colapso de los servicios de salud para personas LGBTIQ+, dejando a unos 15.000 usuarios sin acceso a atención médica especializada. La falta de fondos ha obligado a cerrar clínicas y programas que ofrecían servicios de VIH, profilaxis preexposición y apoyo en salud mental.

Impacto en la comunidad LGBTIQ+

La comunidad LGBTIQ+ en Malaui enfrenta un futuro incierto debido a la escasez de servicios de salud. Las relaciones entre personas del mismo sexo son ilegales en el país, lo que aumenta el estigma y la discriminación hacia esta comunidad. La retirada de la financiación estadounidense ha dejado a muchos sin acceso a servicios de salud esenciales.

La historia de Chisomo Nkwanga, un joven de 24 años que vive con VIH, ilustra la difícil situación que enfrentan muchas personas LGBTIQ+ en Malaui. Nkwanga solía recibir medicación vital en una clínica financiada por donantes, pero ahora se enfrenta a la hostilidad en el hospital público.

Cierre de clínicas y programas

El Centro para el Desarrollo de las Personas (CEDEP) y la Alianza Arcoíris de Nyasa, entre otras organizaciones, han visto cerradas sus clínicas y programas debido a la falta de financiación. Estos centros ofrecían servicios de VIH, profilaxis preexposición y apoyo en salud mental a la comunidad LGBTIQ+.

La retirada de la financiación ha afectado a unos 1.921 clientes de profilaxis preexposición (PrEP), quienes han perdido el acceso a servicios estructurados. La mayoría de las clínicas que ofrecían servicios a la comunidad LGBTIQ+ en ciudades como Mzuzu y Mangochi siguen cerradas.