La tregua tras 40 días de bombardeos

Estados Unidos e Irán han pactado un alto el fuego después de 40 días de intensos bombardeos estadounidenses. La tregua se ha negociado con la mediación de Pakistán y se sustenta en un plan de diez puntos elaborado por el Gobierno iraní, no por Washington.

Este giro es significativo: el acuerdo acepta en esencia los términos fijados por Irán, el país que Trump había prometido vencer de forma rápida y decisiva. La Casa Blanca se retira de una confrontación que no ha logrado los objetivos declarados durante estas cuatro décadas de operaciones militares.

Los términos del acuerdo

El plan iraní incluye cláusulas que históricamente corresponden al vencedor de un conflicto. Irán exige compensación económica por los daños sufridos, para lo cual se crearía un fondo de inversión y financiero. También recupera el derecho a continuar con el enriquecimiento de uranio, actividad que había abandonado en negociaciones previas al inicio de los ataques estadounidenses.

Estos términos representan una posición de fortaleza negociadora que contrasta radicalmente con las promesas iniciales de la administración Trump sobre una victoria rápida y sin condiciones.

Qué no ha conseguido Trump

En 40 días de bombardeos, ninguno de los objetivos declarados se ha cumplido. Trump y sus asesores anunciaron sucesivamente: la muerte del líder supremo y otros dirigentes clave, un levantamiento popular masivo que nunca llegó, y la inminente caída del régimen de los ayatolás.