El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha convertido la Sala Oval de la Casa Blanca en un escenario similar al del programa de televisión 'Sálvame', donde sus declaraciones pueden tener un impacto significativo en la política internacional. Trump no tiene un plan estratégico, sino que actúa según su instinto. Su estilo se basa en la amenaza y la negociación.

El subastero de Manhattan

Trump practica la negociación dura hasta que consigue su objetivo. La puesta en escena es fundamental en su estrategia. Utiliza frases ingeniosas para impactar en las redes sociales y captar la atención de la opinión pública. Su estilo es similar al de un subastero de Manhattan.

La confusión entre atención e influencia

Los expertos en comunicación a menudo confunden la atención con la influencia. Sin embargo, la realidad se impone. A pesar de las declaraciones de Trump, los aranceles no han llevado fábricas ni han creado millones de puestos de trabajo. Las inversiones están paralizadas debido a la falta de mano de obra y los precios suben.

El éxito en las redes sociales

Trump, al igual que otros políticos como Sánchez y Feijóo, logra éxito en las redes sociales con sus declaraciones. Sin embargo, esto no se traduce en influencia real. Los algoritmos de las redes sociales buscan captar la atención, no controlar las conductas. Al final, se puede ser el más seguido del planeta y el menos votado.