El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha respondido al informe de la Guardia Civil sobre el accidente de Adamuz, en Córdoba, asegurando que detectó 'una caída de tensión' y no 'una rotura de la vía' en el circuito de vía donde se produjo el descarrilamiento del tren Alvia. El siniestro ocurrió el 18 de enero.
Investigación en curso
La Policía Judicial sostiene que el Sistema de Apoyo al Mantenimiento (SAM) registró una alteración eléctrica compatible con una rotura de la vía horas antes de la tragedia. Sin embargo, Adif precisa que la tensión pasó de 2,2 a 1,5 V el 17 de enero, 22 horas antes del accidente.
Esta variación de 0,7 V puede ser coincidente con diferentes incidencias, que no tienen por qué ser una rotura de vía. El umbral para determinar que hay una ocupación de circuito de vía es de una caída de tensión de 1 V.
Limitaciones del sistema de señalización
La Guardia Civil informa que el sistema de señalización no estaba configurado para alertar de forma automática de la incidencia. Adif sostiene que 'los circuitos de vía no son un sistema para determinar la rotura de un carril, sino un sistema exclusivo para determinar el posicionamiento de un tren'.
Conclusiones preliminares
El Instituto armado afirma que, según la responsable del sistema (Hitachi), era posible detectar una rotura franca de carril en la vía 1, pero la fiabilidad de esta detección era muy baja debido a la configuración eléctrica. Adif confirma que el sistema no detectaba en ningún caso una ocupación del circuito de vía.





