La declaración en el Supremo

Claudia Montes ha comparecido este miércoles como testigo en el Tribunal Supremo en el juicio contra José Luis Ábalos, exministro de Transportes, acusado de irregularidades en la contratación de personal en la administración pública. Montes ha declarado que pidió ayuda al exministro para conseguir trabajo y que él le respondió enviándole unos enlaces.

La testigo, que pasó la mañana en los pasillos del Supremo acompañada de sus abogados, ha explicado que conoció a Ábalos en un mitin del PSOE en Gijón en mayo de 2019. Poco después, le escribió por Instagram para solicitar empleo. Según su relato, Ábalos se puso en marcha y, a través de su colaborador Koldo García Izaguirre, consiguió que la contrataran en Logirail, una filial de Renfe.

Los detalles de la contratación

Montes ha insistido en que no fue por enchufismo directo. "Él me pasó unos enlaces", ha explicado, comparándolo con recibir un link a un grupo de amigos o a un concierto. Según su versión, ella completó los enlaces que le facilitó Ábalos y superó posteriormente los procesos de selección.

La testigo ha admitido, sin embargo, que durante su tiempo en Logirail tuvo problemas laborales. Aseguró que la colocaron en una mesa frente a la pared sin ordenador, lo que le llevó a dejar de ir a trabajar. A pesar de ello, Montes ha presumido de haber acumulado 80 horas extra en un año y de madrugar para leer libros sobre trenes en la biblioteca de Oviedo.