La abogada del extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, ha retirado las acusaciones contra las cúpulas del Ministerio del Interior y la Policía Nacional por su presunta implicación en el allanamiento de su domicilio y el secuestro de su familia en 2013. El episodio, protagonizado por un hombre disfrazado de sacerdote, Enrique Olivares, ha vuelto a estar en el centro de atención en el juicio del caso Kitchen.

El asalto a la casa de Bárcenas

En octubre de 2013, Olivares irrumpió en la casa de Bárcenas, engañó a su esposa, Rosalía Iglesias, y secuestró a la familia, incluyendo al hijo de Bárcenas, Guillermo, y a la empleada del hogar. Olivares fue condenado en 2014 a 22 años de prisión por allanamiento de morada, secuestro y tenencia ilícita de armas. La familia Bárcenas siempre ha sospechado que detrás de este suceso había una trama más amplia.

Conexiones con el caso Kitchen

La familia Bárcenas, personada como perjudicada en el juicio, cree que el secuestro fue parte de una operación policial sin control judicial para sustraerle documentación al extesorero. El hijo de Bárcenas, Guillermo, declaró que su padre siempre pensó que Olivares fue mandado por alguien. La abogada de Bárcenas, Marta Giménez-Cassina, había introducido el asalto en el juicio a través de su escrito de acusación, pero ha decidido retirar los delitos atribuidos a los procesados.

El juicio del caso Kitchen

El juicio del caso Kitchen se centra en la presunta trama para espiar al contable del PP y robarle material sensible. Las defensas de los acusados han pedido que se les excuse de acudir a todas las sesiones del juicio, excepto cuando deban declarar o cuando la Audiencia Nacional lo requiera expresamente. La presidenta del tribunal, Teresa Palacios, ha anunciado que los acusados podrán ausentarse de las próximas sesiones.