El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, se enfrenta a la tarea de aprobar los presupuestos más tardíos de la historia del autogobierno valenciano. Con una cuarta parte del año ya consumida, Llorca desea tener nuevas cuentas para 2026, pero encuentra resistencia de sus aliados. A pesar de su deseo de regularizar la situación, la prórroga presupuestaria sigue vigente.
El deseo de Llorca de aprobar presupuestos
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en un acto sobre el trasvase Tajo-Vinalopó (Fuente: El Periódico)
El 'president' de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en una imagen de archivo en Les Corts Valencianes / ROBER SOLSONA/EUROPA PRESS
Llorca expresó su deseo de tener presupuestos para 2026 y evitar la prórroga presupuestaria. Sin embargo, admitió que aún tiene partidas con buena consignación económica. El Consell quiere tener nuevas cuentas para 2026 que le saquen de la situación de excepcionalidad de la prórroga presupuestaria.
La última vez que se aprobaron presupuestos en la Generalitat fue el 28 de mayo de 2025. Llorca considera que estos presupuestos están "en vigor", aunque su vida útil está a punto de agotarse. El proceso de aprobación de los presupuestos es largo y complejo, y es difícil que se complete antes de final de año.
El récord histórico de los presupuestos más tardíos
Si finalmente el Ejecutivo autonómico presenta y aprueba un proyecto financiero para 2026, podrían ser los más tardíos desde la recuperación de la autonomía. El récord actual lo tienen las cuentas de 1990 con Joan Lerma, que recibieron el aval definitivo de las Corts y su entrada en vigor en el DOGV el 31 de mayo.
La posibilidad de prórroga presupuestaria
También podría darse la situación de que en 2026 no hubiera unos presupuestos propios, sino que se completara el ejercicio entero con los prorrogados del 2025. Esto ya ha ocurrido en otras autonomías, pero sería la primera vez en la Comunitat Valenciana.
El diálogo con Vox
Llorca se muestra "abierto siempre al diálogo y al entendimiento con todas las formaciones políticas", aunque solo parece posible un acuerdo con Vox. El PP ha pactado con Vox los dos últimos presupuestos aprobados en esta legislatura, y solo con ellos parece posible que salgan adelante los terceros.
El desafío de las negociaciones
Las negociaciones con Vox no son sencillas, especialmente después de que los de Santiago Abascal dejaron los gobiernos autonómicos en julio de 2024. Carlos Mazón ya tuvo que hacer concesiones para sellar las cuentas de 2025, y Llorca tuvo que hacer lo mismo para amarrar su investidura.
La influencia del centralismo de Vox
El centralismo de Vox acaba determinando sus pasos, lo que puede afectar a las negociaciones con el PP. A pesar de que las relaciones entre Vox y el PPCV son fluidas, el partido ultra puede imponer sus condiciones.
La importancia de los presupuestos
Los presupuestos son fundamentales para la Generalitat, ya que permiten planificar y ejecutar políticas públicas. La falta de presupuestos propios puede limitar la maniobrabilidad financiera y impedir algunas inversiones.
La expectativa de Llorca
Llorca está pendiente de las negociaciones con Vox para cumplir su deseo de tener presupuestos. La aprobación de los presupuestos más tardíos de la historia del autogobierno valenciano puede tener consecuencias importantes para la Comunitat Valenciana.